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Sus derechos y responsabilidades (consentimiento informado, derechos de los pacientes, voluntades anticipadas y más)

Su privacidad (su expediente médico, información sobre trasfusiones previas y usos de la información)

Su seguridad (prevención de infecciones, procedimientos de emergencia, acceso por el control de seguridad y acreditación hospitalaria)

Aspectos legales, éticos y de seguridad

Sus derechos y responsabilidades

Consentimiento Informado

Mientras reciba atención médica en el Centro Clínico de los NIH, la información que obtengamos durante el estudio de su enfermedad nos ayudará a entenderla mejor, y a diseñar o mejorar los tratamientos o los métodos de prevención.

Ya que ha dado su consentimiento para participar en una investigación, nuestra responsabilidad es informarle sobre los procedimientos que realizamos y de lo que puede esperar de su estadía aquí.

Los médicos y los enfermeros le explicarán los tratamientos y las pruebas, y, con frecuencia, le pedirán su consentimiento escrito antes de hacérselos. Si el tratamiento es relativamente nuevo y poco frecuente, o si se trata de una prueba cuyo objetivo principal es la investigación y no su beneficio inmediato, el médico se lo explicará claramente y le pedirá su consentimiento escrito. Si tiene alguna pregunta más adelante, incluso después de dar su consentimiento, no dude en hacérsela al médico, el enfermero, el trabajador social, el capellán o el representante del paciente al (301) 496-2626. Queremos que entienda exactamente qué se le hace y por qué.

Puede retirarse de la investigación en cualquier momento si así lo desea. El Centro Clínico le prestará atención médica a corto plazo para tratarle toda lesión física como resultado de su participación en la investigación que se realice aquí, hasta que los NIH consideren que es seguro darle de alta.

Los datos de los estudios en los que participe pueden utilizarse ampliamente para investigaciones médicas, pero su información individual es confidencial. Por lo general, el acceso a esta información está limitado al personal de los NIH que atiende a los pacientes y que participa en los programas de investigación. Su médico particular, y otros profesionales u organizaciones que nos indique también pueden acceder a su información médica.

Tiene derecho a recibir una copia del documento de consentimiento del protocolo que firme. Solicite su copia al firmar el documento de consentimiento.

Derechos de los Pacientes

Independientemente de que participe como voluntario en un protocolo de investigación (como persona sana o como paciente), está protegido por los Derechos de los pacientes del Centro Clínico que son sujetos voluntarios. En el Centro Clínico, creemos que la atención personal a cada voluntario es indispensable para obtener nuevos conocimientos sobre la enfermedad. El paciente es la persona más importante de la investigación médica. El Centro Clínico ofrece instalaciones hospitalarias y atención profesional, pero el paciente es el elemento fundamental sin el cual no pueden observarse la salud y las enfermedades, ni medirse las respuestas al tratamiento.

Los derechos de los pacientes del Centro Clínico están protegidos por procedimientos que garantizan que todos los pacientes conozcan sus opciones médicas y todo riesgo derivado de los procedimientos, y que entiendan cómo puede afectarlos la investigación.

Los miembros del personal hospitalario tienen la responsabilidad de garantizar lo siguiente:

  • que el paciente reciba la información necesaria para decidir si participa en algún procedimiento de investigación,
  • que la atención se preste de acuerdo con las creencias del paciente,
  • que se respeten los derechos básicos de dignidad humana.

Estos Derechos de los pacientes del Centro Clínico se adaptaron a partir de un documento parecido publicado por la American Hospital Association [Asociación Hospitalaria de los Estados Unidos] para uso en los hospitales.

Control del Dolor

Todos los pacientes tienen derecho a que se les evalúe y se les alivie el dolor.

Voluntades Anticipadas de Atención Médica

El derecho de los pacientes del Centro Clínico a participar en las decisiones sobre su atención médica está protegido, incluso cuando estos pierden la capacidad para comunicarse de forma directa con sus cuidadores. Uno de los métodos para ejercer estos derechos es preparar una “voluntad anticipada”.

La voluntad anticipada es un documento en el que una persona da instrucciones previas sobre su atención médica o designa a una persona para que tome decisiones médicas en su nombre en caso de perder la capacidad para hacerlo. Hay dos tipos de voluntad anticipada: la voluntad de tratamiento (cuyo ejemplo más frecuente es el testamento vital) y la delegación de poder (cuyo ejemplo más conocido es el poder notarial duradero para la atención médica).

Una voluntad de tratamiento, como un testamento vital, es una declaración escrita en la que se indican las formas de tratamiento médico que una persona desea recibir o no recibir cuando no sea capaz de tomar decisiones sobre las afecciones médicas declaradas. Dichas afecciones pueden incluir la inconsciencia irreversible, las enfermedades terminales, o las enfermedades cerebrales graves o irreversibles.

Una delegación de poder, como un poder notarial duradero, es una declaración escrita de una persona en la que nombra a otra para que tome decisiones médicas en su nombre si perdiera la capacidad para hacerlo.

En 1990, el Congreso aprobó la ley llamada Ley de Autodeterminación del Paciente [Patient Self-Determination Act], que dispone que todos los servicios médicos reembolsados por Medicaid y Medicare deben informarles a los pacientes sobre la voluntad médica anticipada y ayudarles a prepararla si así lo deciden. Aunque el Centro Clínico no recibe dichos reembolsos económicos, nuestro compromiso ha sido y sigue siendo atender respetuosa y constantemente los aspectos éticos de la atención al paciente, incluidas las voluntades anticipadas.

El Centro Clínico tiene pautas para el uso de los poderes notariales duraderos de los pacientes en algunos estudios de investigación. Se está trabajando a fin de ampliar la capacidad del Centro Clínico para informar y ayudar a los pacientes a preparar sus voluntades anticipadas. Si tiene alguna pregunta sobre este tema, hable con el médico, el enfermero o el representante de los pacientes al (301) 496-2626, o el personal del Departamento de Bioética Clínica al (301) 496-2429.

Orden de No Reanimar

En el Centro Clínico de los Institutos Nacionales de la Salud, todos los miembros del equipo de atención médica están comprometidos con su cuidado y bienestar. Creemos que una de nuestras responsabilidades más importantes es mantener la vida y el vigor de nuestros pacientes. También creemos que los pacientes tienen el derecho y la responsabilidad de participar en las decisiones sobre su propia atención médica.

Si un paciente presenta paro cardiorrespiratorio (si el corazón o los pulmones dejan de funcionarle de repente) en este hospital, haremos todos los esfuerzos posibles para recobrarle esas funciones vitales. La reanimación cardiopulmonar (RCP) es el nombre de la técnica que se aplica para recobrar esas funciones. Esas acciones se realizan de forma rutinaria, a menos que haya una orden escrita que diga lo contrario en el expediente médico del paciente.

Cuando se detiene el corazón o la respiración de un paciente y se inicia la RCP, iniciamos un proceso de varios pasos. La RCP puede incluir procedimientos como compresiones torácicas, administración de distintos medicamentos, aplicación de choques eléctricos para reiniciar el corazón, colocación de tubos endotraqueales (intubación) y conexión a un respirador (ventilador). Habitualmente, los pacientes que logran sobrevivir después de la RCP se trasladan a la unidad de cuidados intensivos (UCI) para estar en observación constante y recibir tratamiento continuo.

Aunque esperamos recobrar la salud de todos nuestros pacientes, a veces no es posible. En algunas situaciones, es importante considerar si incluso vale la pena intentar una RCP. Este procedimiento tal vez no sea adecuado para pacientes con enfermedades progresivas y terminales de las que no es posible recuperarse. Esta decisión deben tomarla conjuntamente el paciente y su familia, el médico, y el enfermero. Hay otras personas de los equipos de atención médica con experiencia en hablar sobre estos temas con los pacientes, como los capellanes, los trabajadores sociales y los representantes del paciente. Sin embargo, la decisión de optar por una orden de no reanimar (ONR) le corresponde al paciente competente y a su médico. Si el paciente no es competente, la decisión le corresponde a la persona designada por el paciente y al médico.

Si después de consultar con el médico encargado, el paciente decide que no es adecuado realizar una RCP, al menos en ese momento, el médico escribirá ONR (o no reanimable) en el expediente del paciente. Esto significa que no se iniciará la RCP.

Hay dos aspectos importantes de una ONR que debe recordar:

  • La ONR se revisará regularmente. Incluir una ONR en un expediente médico no significa que será permanente. Una ONR puede anularse si no es adecuada desde el punto de vista médico. Si el paciente cambia de opinión sobre la ONR, debe informárselo al médico encargado.
  • Que se haya incluido una ONR en un expediente médico no significa que dejen de administrarse otros tratamientos de emergencia, como antibióticos. El paciente seguirá recibiendo todos los tratamientos para el control del dolor o los que haya acordado con el médico.

Esperamos que esta información le ayude a familiarizarse con las opciones relacionadas con su atención médica. Lo invitamos a hablar sobre este o cualquier otro aspecto de su atención con su familia, su médico y otros miembros del equipo de atención médica.

Responsabilidades del Paciente

Con el ánimo de trabajar juntos para lograr nuestro objetivo común, nuestros pacientes (y sus padres, representantes legales o sustitutos) también tienen algunas responsabilidades como participantes en estudios de investigación médica y como pacientes del Centro Clínico. Estas se explican en Responsabilidades del paciente.

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Su Privacidad

Información sobre trasfusiones previas y riesgo de infección por el virus que causa el SIDA. En marzo de 1985, se examinó por primera vez el suministro de sangre de la nación para identificar la presencia del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), el cual causa el SIDA. No obstante, entre 1977 y 1985 los pacientes que recibieron sangre y sus derivados sin analizar estuvieron en riesgo de contraer este virus.

Unas 12,000 personas infectadas por el VIH a causa de trasfusiones de sangre recibidas durante esos años siguen vivas. Si recibió una trasfusión entre 1977 y 1985, hay un riesgo bajo, pero real, de que haya estado expuesto al VIH durante la trasfusión. El riesgo varía según dónde se le haya hecho la trasfusión y cuántas unidades haya recibido. La mayoría de las personas expuestas al VIH mediante trasfusiones no presentan síntomas del SIDA en los años posteriores a la trasfusión, pero pueden transmitirles el virus a sus hijos en el parto o a sus parejas sexuales. Por estas razones, el Centro Clínico de los NIH recomienda realizarles una prueba de detección del VIH a todos los pacientes que hayan recibido trasfusiones entre 1977 y 1985. Cuando el médico que ordena su ingreso le tome los antecedentes, le preguntará si alguna vez recibió trasfusiones de sangre. Si le informa que recibió trasfusiones entre 1977 y 1985, le recomendará que se haga la prueba para detectar la presencia de anticuerpos del VIH en la sangre. Esta prueba es un indicador muy confiable de la exposición al virus que causa el SIDA. Tenga en cuenta que la prueba del virus que causa el SIDA es recomendada, pero no obligatoria. Se le pedirá que firme un documento de consentimiento informado en el que nos autorice para analizarle la sangre a fin de detectar el VIH. Estas pruebas se realizan de modo inmediato y confidencial en el centro Clínico.

Si no recuerda o no tiene la certeza de si recibió alguna trasfusión, su médico puede pedirle al Departamento de Medicina Trasfusional del Centro Clínico que consulte su expediente para ver si recibió alguna trasfusión aquí. Esta información será precisa y completa en el caso de trasfusiones administradas en el Centro Clínico, pero no incluirá la lista de trasfusiones que haya recibido en otros lugares.

Información del Expediente Médico

Si tiene alguna pregunta sobre el acceso a su expediente médico o sobre la divulgación de la información que contiene, llame a la sección médico-legal del Departamento de Expedientes Médicos al (301) 496-3331 o diríjase a la oficina Room 1N216.

Toma de Fotografías a Otros Pacientes

Si desea fotografiar a otros pacientes, pídales autorización verbal antes de hacerlo. Puede tomarles fotos a los pacientes en su habitación, la sala de espera de la unidad, el solario o por fuera del Centro Clínico pero, por favor, no lo haga en lugares de reunión, como cafeterías y vestíbulos.

Fotografías y grabaciones

Ciertos tipos de información médica no pueden conservarse íntegramente por escrito. En ocasiones, son mucho más convenientes las fotografías, las cintas grabadas y otros métodos audiovisuales. Nunca se toman registros audiovisuales que puedan revelar su identidad, a menos que haya dado autorización escrita en un documento especial en el que se detallen cómo se usarán concretamente esas grabaciones.

Uso de la Información

Los pacientes esperan que se mantenga la confidencialidad de la información personal o familiar que les dan a los médicos y a otros trabajadores del hospital. Haremos todo lo posible para lograrlo. Aun así, tenga presente que ni el Centro Clínico ni ninguna otra institución médica puede garantizar la confidencialidad absoluta.

En 1974, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley llamada Ley de Privacidad [Privacy Act], por la cual se establecen límites estrictos a cómo las agencias federales pueden usar y divulgar la información personal, la cual incluye la información médica. La ley dispone que las agencias les informen a las personas por qué les solicitan información y cómo la usarán.

Los médicos y otros científicos de los NIH realizan sus investigaciones por mandato del Congreso de los Estados Unidos, Sección 301 de la Ley de Salud Pública [Public Health Act] (42 USC 241). La investigación clínica en la que participan los pacientes o los voluntarios se realiza principalmente en el Centro Clínico de Bethesda (Maryland).

La información médica y personal que se le solicita, así como la que se obtiene en las diversas pruebas, se recopila por dos motivos: para ofrecerle la mejor atención y el mejor tratamiento posibles como paciente, y para expandir nuestro conocimiento de la salud y las enfermedades por medio de la investigación. La buena investigación y el buen tratamiento dependen de contar con información exacta y completa. No obstante, así como venir al Centro Clínico como paciente es voluntario, darnos la información que le pedimos, y participar en varias pruebas y procedimientos de investigación también lo es.

Publicaciones

Parte de la información que nos dé puede aparecer en publicaciones científicas o en presentaciones en reuniones con audiencias profesionales. Esta información puede utilizarse para capacitar a profesionales o estudiantes en el campo de la salud. En estas circunstancias, se tomarán las medidas necesarias para proteger su identidad.

Divulgación de la Información de los Pacientes a los Medios de Comunicación

En ocasiones, recibimos solicitudes de los medios de comunicación para dar información sobre algunos pacientes que reciben tratamiento en el Centro Clínico. Dichas solicitudes se reciben, especialmente, si el paciente es una figura pública o una persona famosa. La responsabilidad de gestionar estas solicitudes es de la Oficina de Comunicaciones del Centro Clínico, encargada de las relaciones públicas del hospital. Nuestro objetivo principal es el bienestar del paciente, pero también tenemos la obligación de cooperar con los medios de comunicación.

La única información que se puede divulgar a los medios de comunicación sin la previa autorización escrita del paciente es la verificación de que la persona es un paciente actual del Centro Clínico. Los expedientes médicos, incluido el diagnóstico, son confidenciales y no se divulgará la información contenida en ellos a los medios de comunicación.

Si algún representante de los medios de comunicación lo contacta mientras sea paciente aquí o si tiene alguna pregunta sobre las políticas del Centro Clínico con respecto a los medios de comunicación, contacte a la Oficina de Comunicaciones del Centro Clínico al (301) 496-2563.

Religión y Número del Seguro Social

Cuando se le dé ingreso en el hospital, le pediremos su número de Seguro Social y le preguntaremos cuál es su religión. El personal de ingreso dejará claro que dar esta información es estrictamente voluntario. Se le indicará en ese momento si su número de Seguro Social es necesario para realizar alguna transacción financiera. Saber su religión permitirá que el capellán del hospital le preste servicios espirituales, algo fundamental para muchos de nuestros pacientes.

Uso de la Información en los NIH

Mantenemos y archivamos en su expediente médico escrito y en un sistema informático la información necesaria para la atención médica y el tratamiento, y la mayoría de información relacionada con la investigación. Además, los diferentes departamentos y las oficinas imprescindibles en los hospitales modernos archivan expedientes que contienen partes de la misma información o de información parecida. Estos incluyen los de ingreso, anestesiología, medicina trasfusional, clínica dental, enfermería, nutrición, farmacia, recepción, terapia de recreación, trabajo social, ministerio espiritual y agencia de viajes. También se incluyen los departamentos y las oficinas encargados de electrocardiogramas, electroencefalogramas, índices metabólicos, anatomía patológica, función respiratoria, estudios con radioisótopos y radiografías.

Los científicos de los NIH y sus asistentes técnicos guardan archivos en sus oficinas y laboratorios. Estos pueden ser de procedimientos de investigación realizados en los laboratorios o de recopilaciones de datos resumidos de los expedientes médicos de muchos pacientes, entre los cuales habrá algunos que no han tenido contacto personal con los científicos. Dichos archivos son necesarios para preparar los cientos de informes clínicos de investigación que se publican en las revistas científicas cada año.

Los estudiantes de las profesiones del campo de salud, en particular de la Medicina y la Enfermería, se asignan a los NIH regularmente como parte de su formación. Aunque son voluntarios y no reciben pago, trabajan bajo la supervisión del personal de los NIH y tienen acceso a la información médica necesaria para cumplir los requisitos de su capacitación. Para efectos de la Ley de Privacidad, estas personas se consideran empleados de los NIH.

Uso de la Información por Fuera de los NIH

Por lo general, el acceso a la información médica se limita a los empleados de los NIH que la necesiten para desempeñar sus funciones oficiales. No obstante, en ocasiones, se debe compartir la información confidencial con otras personas u organizaciones que no forman parte de los NIH, la cuales se enumeran a continuación:

  • El (los) médico(s) o la(s) organización(es) que el paciente especifique que deben recibir informes (a los que se identifica en el Sistema de Información de Investigaciones Clínicas [CRIS]) recibirán lo siguiente:
    • informes en los que se resume cada ingreso del paciente,
    • cartas dictadas por el médico de atención primaria del paciente.
  • Es posible que el Departamento de Trabajo Social les dé información pertinente a algunos organismos comunitarios que pueden prestarle ayuda al paciente. Los proveedores de servicios también pueden recibir la información necesaria para obtener dispositivos o aparatos personalizados, como dispositivos ortopédicos, prótesis o dispositivos auxiliares cosméticos.
  • La agencia de viajes puede notificarle a las compañías de transporte público, como las aerolíneas, las indicaciones especiales para ciertos pacientes, por ejemplo, “presenta enfermedad del corazón” o “necesita silla de ruedas”.
  • La información sobre problemas diagnósticos o información con valor científico inusual se les puede dar a consultores que no sean empleados de los NIH. Por ejemplo, una muestra de bacterias puede enviarse a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades del Servicio de Salud Pública en Atlanta; una muestra de tejido puede enviarse al Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas en Washington D. C.; o algunas radiografías pueden enviarse a un radiólogo con amplia experiencia en alguna especialidad de radiología diagnóstica. También se les pueden dar las partes pertinentes de sus antecedentes médicos a dichos consultores. Los científicos de los NIH pueden colaborar con colegas en instituciones como facultades médicas. También pueden trasmitir información para obtener la cantidad necesaria de pacientes a fin de realizar un estudio conjunto, o pueden enviar muestras de material, como sangre, para poder analizarlas de manera uniforme en un laboratorio idóneo.
  • Los representantes de la Comisión Conjunta para la Acreditación de las Organizaciones de Atención Médica [Joint Commission on the Accreditation of Healthcare Organizations] o de la Oficina General de Contabilidad del gobierno en ocasiones tienen acceso a expedientes médicos representativos. Estas inspecciones se realizan para asegurar que la calidad de nuestro sistema de archivo cumpla las normas establecidas.
  • Se puede divulgar información de los expedientes médicos al Congreso, o a los comités y subcomités del Congreso para asuntos de su jurisdicción. La información puede utilizarse para responder solicitudes del Congreso en nombre de sus electores por motivos del ingreso en el Centro Clínico de los NIH.
  • Ciertas enfermedades o afecciones, incluidas las enfermedades infecciosas, pueden notificarse a los debidos representantes del gobierno federal o estatal, según lo disponga la ley.
  • Se pueden divulgar los expedientes médicos para investigación o informes estadísticos si la información se trasmite de tal manera que no se identifique a ninguna persona individualmente. Por ejemplo, se puede divulgar información médica a los registros de tumores para mantener las estadísticas sanitarias.
  • El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos puede contratar a empresas privadas para trascribir, actualizar, copiar o, de otro modo, refinar los expedientes que usa. Los expedientes pertinentes se trasmitirán a dicha empresa contratada y esta deberá cumplir los requisitos de la Ley de Privacidad que conciernen a dichos expedientes.
  • Si un empleado del gobierno está implicado en una demanda jurídica, se pueden revelar los expedientes a fin de facilitar la defensa del empleado.
  • Puede que la Oficina del Censo solicite expedientes para realizar encuestas o el censo, y que estos se revelen a los Archivos Nacionales para su preservación.
  • Es posible que los expedientes se divulguen a los organismos de seguridad del estado para el cumplimiento de la ley. Estos también pueden revelarse para cumplir con una orden judicial.
  • Cuando la información médica que lo identifica individualmente se le revela a alguien que no es empleado del Departamento de Salud y Servicios Humanos, se incluirá una nota en su expediente médico en la que se explique el motivo por el cual se dio esa información y se indicará la identidad de la persona que la recibió. En los casos en los cuales la divulgación de información se haga por alguno de los motivos enumerados anteriormente o si, de otro modo, la información se divulga para cumplir las disposiciones legales, los NIH no le solicitarán su autorización escrita para hacerlo.
  • A excepción de los usos enumerados en ese documento, la información médica de los pacientes no se da a nadie sin la autorización escrita específica del paciente o de su representante legalmente autorizado. No obstante, hay una excepción más a esta regla: si en el futuro, algún hospital o algún médico que lo atienda necesita inmediatamente la información y si esperar su autorización escrita para la divulgación representa un riesgo para su salud, se divulgará la información de inmediato y luego se le informará.

Pagos

Los NIH les pagan a los participantes de los estudios por su tiempo y, en algunos casos, por las molestias de algún procedimiento. Se han establecido montos de pago estándar para compensar a los participantes por su tiempo. En cuanto a las molestias, el investigador principal del estudio determina los montos. Los NIH notifican al Servicio de Impuestos Internos de los pagos a partir de $600 y le envían un formulario "Form 1099-Other Income" al participante al final del año. Tenga en cuenta que algunos pagos o parte de ellos pueden embargarse si el participante tiene deudas pendientes con el gobierno federal.

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Su Seguridad

Acceso por el Control de Seguridad

Debido a un aumento de las medidas de seguridad, se les solicita a todos los pacientes y a los visitantes que muestren una identificación válida con fotografía (licencia de conducción, identificación estatal, pasaporte, carné escolar o universitario, etc.) al llegar a la entrada principal del Centro Clínico También se les revisarán las bolsas y el equipaje, y recibirán un pase de visitante que deberán llevar colocado en un lugar visible en todo momento mientras estén en el Centro Clínico y en el campus. Si, por algún motivo, no puede esperar en fila para pasar por el control de seguridad, infórmeselo al personal de seguridad, que notificará a un miembro del personal del Servicio de Acogida para que lo asista.

Acreditación

La Comisión Conjunta [Joint Commission] es una organización independiente sin ánimo de lucro que establece las normas mediante las cuales se mide la calidad de la atención médica nacional e internacionalmente. La Comisión evalúa la calidad y la seguridad de la atención de más de 17,000 organizaciones de atención médica. Para obtener y conservar esta acreditación, las instituciones deben someterse a una revisión exhaustiva de sus instalaciones por parte de un equipo de profesionales de atención médica de la Comisión Conjunta al menos una vez cada tres años. El objetivo de la revisión es evaluar el desempeño de la organización en las áreas que afectan la atención del paciente.

Procedimientos de Emergencia

El Centro Clínico puso en marcha un Plan de Preparación para Emergencias con el que se intenta asegurar que se manejen las catástrofes y las circunstancias peligrosas a fin de reducir al mínimo las lesiones a las personas y los daños a la propiedad. Este plan también contiene procedimientos escritos para el proceso de evaluar el edificio con seguridad, para prestar la atención médica necesaria, y para contener y manejar adecuadamente los peligros.

Precauciones Contra las infecciones

Pruebas del VIH y Notificación de Enfermedades Infecciosas

Como paciente del Centro Clínico, se le puede pedir que dé una muestra de sangre para hacerle la prueba de anticuerpos contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el virus identificado como causa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Si la prueba se indica en su caso, su proveedor de atención primaria del Centro Clínico le pedirá su autorización para hacérsela. Para obtener más información sobre la prueba del VIH, consulte el folleto Hacerse la prueba de sangre del VIH, el virus que causa el SIDA (en inglés).

Es posible que el Centro Clínico notifique ciertas enfermedades infecciosas, incluida la infección por el VIH, a los organismos competentes del gobierno federal y estatal. Si tiene alguna pregunta sobre la prueba del VIH o sobre esta política, consulte con sus proveedores médicos del Centro Clínico o con el Coordinador de Asesoría para el VIH del Centro Clínico al (301) 496-2381 o por medio de la operadora del buscapersonas al (301) 496-1211.

Si desea más información o asesoría antes de la prueba del VIH o después de esta, puede contactar al Coordinador de Asesoría para el VIH del Centro Clínico al (301) 496-2381. Durante la asesoría, se pueden tratar problemas como el significado del resultado positivo de la prueba, la confidencialidad de los resultados, y los riesgos para los miembros de su familia o sus parejas sexuales si se obtiene un resultado positivo. Los resultados de la prueba de detección del VIH no afectarán la calidad de la atención que reciba en el Centro Clínico.

Precauciones Universales y de Aislamiento

Uno de los objetivos del Centro Clínico es ofrecer un ambiente seguro y saludable a los pacientes y el personal. Las precauciones universales se usan para reducir el riesgo de infecciones transmitidas por la sangre y de infecciones trasmitidas por líquidos corporales. Si es posible estar expuesto a la sangre, los líquidos corporales u otros materiales infecciosos de algún paciente, el personal hospitalario usará algún tipo de equipo de protección personal.

Los guantes son el equipo de protección personal que se utiliza con mayor frecuencia, pero el equipo que se utilice dependerá del procedimiento que se realice. Verá que los profesionales médicos usan guantes cuando le extraigan sangre. También pueden usar mascarillas, batas médicas y gafas protectoras cuando se realice algún procedimiento en el que se les pueda salpicar sangre u otros materiales infecciosos en la piel, los ojos o la boca. El personal de limpieza usa batas médicas y guantes cuando cambia las sábanas sucias, y usa guantes cuando saca la basura. El personal del hospital debe seguir las precauciones universales con todos los pacientes del Centro Clínico.

Precauciones de Aislamiento

Las precauciones de aislamiento son prácticas recomendadas que se siguen en los hospitales para evitar el contagio de ciertas infecciones. Según la forma en que se trasmita la infección, pueden tomarse diferentes medidas de protección. Las precauciones de aislamiento a menudo disponen que el personal médico utilice equipos de protección para evitar la exposición a sustancias como sangre u otros materiales posiblemente infecciosos. Algunos ejemplos de estos equipos son los guantes, las batas médicas, las mascarillas y las gafas protectoras.

En casos muy poco frecuentes, algunas precauciones de aislamiento pueden limitar el contacto del paciente con otros pacientes o con el personal médico. Si tiene una enfermedad infecciosa que requiera aislamiento, el médico o el enfermero se lo explicará. Los pacientes que necesiten estar aislados se identifican mediante una señal en la puerta de su habitación y en el expediente médico para recordarle al personal que debe tomar las precauciones adecuadas. A fin de proteger la confidencialidad del paciente, la señal no identifica qué infección requiere las precauciones de aislamiento.

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This page last updated on 11/15/2019

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